O me aportas o no me importas

O me aportas o no me importas

La proliferación de eventos, conferencias, cursos, talleres, seminarios en la actualidad es tan grande que si tuvieras que asistir a todo lo que llega a tus manos, a través de la bandeja de entrada del correo electrónico o de las redes sociales, se podría incluso hasta considerar una profesión en sí mismo.

–Hija mía, ahora ¿a qué dices que te dedicas?

–Asisto a eventos

Un trabajo muy digno aunque no remunerado.

Está claro que la formación es muy importante y que jamás en la vida hay que dejar de aprender. Pero, ¿realmente merecen la pena muchos eventos? El día que sales de una conferencia con esa sensación de haber perdido la mañana o la tarde por ir a escuchar al que se supone que es un “gurú” en la materia y te vas más vacío que lleno, es cuando te empiezas a plantear que algo funciona mal.

Cada vez son más los atrevidos en subirse a un escenario y contarnos sus batallitas: cómo consiguieron 50.000 followers en Twitter en seis meses, cuanto tráfico genera su blog, cómo llegaron a ser influencers, y qué cotizados están por las grandes marcas. Egocentrismo en estado puro. Es lo malo de lo bueno, el poder que las redes sociales han otorgado a las personas, sentirse por encima de los demás.

¿Y a mi, que me aportas señor/a conferenciante?

publico-distraidoPorque el público no es que sea exigente –que también lo es– , es que te está dedicando lo más valioso que tiene, su tiempo. Él es el verdadero protagonista, no tú. Él es, el que te da el poder de creerte valioso y por él es, por quién debes hacer tu speech.

Quiero que me llegues al alma querido ponente, que las partículas de mi piel se ericen con tu voz y con tus argumentos. Quiero que me des lo que otros jamás me han dado o empezaré a serte infiel con aquellos que de verdad sí me aportan valor.

O me aportas, o ya no me importas

NOTA: ¿Quieres saber que pasó previamente? ¿Cuáles son las causas de éste post? Lee la opinión del ponente en el blog de Laura Segovia pinchando aquí.

Foto: espectáculo C(h)oeurs del coreógrafo Alain Platel.

Esta nota aún no tiene comentarios.
  • quedamus
    Publicado: 11:32h, 10 noviembre Responder

    Enhorabuena por el post Celia

  • Amparo Millán
    Publicado: 22:38h, 11 noviembre Responder

    Vaya Celia, he llegado aquí siguiendo un enlace de twitter y me ha encantado el artículo (y mira que ya he leído cientos de ellos acerca de marca personal, comunicación, coaching…). Así que ahora mismo me voy a ver quién eres, qué haces, leer otros posts, vamos, un “enamoramiento blogueril”.
    Y… bueno, respecto al artículo: SÍ a todo. Hay tantos eventos y tantos, tantísimos “talleres” que una ya no sabe si quedan cosas nuevas por aprender.
    Un fuerte abrazo y enhorabuena por tu artículo.

    • Celia Domínguez
      Publicado: 08:54h, 12 noviembre Responder

      Hola Amparo, me alegro que te haya gustado el post y de ese “enamoramiento blogueril” me siento muy halagada. Espero te guste éste espacio en el que comparto mis reflexiones, emociones y un poquito de lo que hago.
      Cualquier cosa me encontrarás por aquí o en redes sociales.
      Un abrazo y feliz día 🙂

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    Publicado: 12:42h, 23 marzo Responder

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